Música ligera

Nuevo-doc-2018-10-16-10.07

si co de li a.

sico es de lia

sicode lia

sico

delia

si

co

ay.

Advertisements

Je suis emprisonner

Image result for encarcelada

Esta historia fue escrita hace tres años cuando trabajaba en una cafetería.

3:55am. Llegué del trabajo hace tal vez unos 20 minutos. El gerente de turno me invitó dos cervezas cuando salimos de la tienda a las 1:40am.

(life if just a matter of connections, about touchables things. Je crois que les etoiles brillent pour nous, pour vous et pour moi. La vida es un rollo de película que va muy rápido).

Hablamos de las pastillas.

Le dije que perdí a mi mamá a causa de ellas, intentando explicarle porque prefería fumar pasto. Mencionar su muerte me da el poder de decir, yo sé de lo que hablo, las fucking pastillas nos tienen hecho mierda. Las farmacéuticas se enriquecen a causa de las enfermedades del pobre, y de paso, te matan poco a poco.

Les temps de la vie n’existent pas. Es imaginario, hasta el dolor. Han pasado dos años y aun no lo creo. La verdad pienso que a nadie le importa, que hay mucho sufrimiento en el mundo para andar preocupándose por la muerte de cualquier mujer pobre en la última colonia del mundo. Tampoco me interesa victimizarme. Mi interés en su muerte es más literario, también antropológico. Me intrigan las reacciones de las personas cuando les cuento. No es juego y tampoco es que no me duela, creo que ha sido mi modo de sanar ver el mundo desde afuera, entenderlo en la macro-visión de la existencia. Su muerte es un ejemplo de las pésimas circunstancias económicas y sociales que brindan accesos a uno y a otros no, a los ricos sí y a los pobres no. Mi único escape tal vez fue mi curiosidad por aprender cosas nuevas.

Personas claves fueron grandes precursores de mis intereses académicos. En algún momento pensé ser matemática incluso (tal vez no esté todavía del todo descartado) o hasta física, pero las letras pudieron más. La tinta me tragó con toda su gravedad orbital. Con cierta razón. Hay cosas que no se deben olvidar y que ayudan a recordar, y quizás recordarle a otro con la escritura que no estamos solos, que hay muchos otros que han vivido lo mismo que tú.

Con su muerte entendí pocas cosas y me quedaron muchas dudas con las que cargo todos los días. Siento que no sé nada de ella. De adulta todo se convirtió en un torbellino que culminó en su muerte, de ahí no recuerdo más.

No recuerdo mi niñez, tal pocas cosas. No recuerdo que haya sido “una buena niñez”, porque ni sé que significa. Aunque recuerdo bien su complicidad, el que haya sido una amiga, ella para mí, y yo para ella, a pesar de las circunstancias. Perder un amigo es también una muerte dolorosa. ¿Pero siempre se pierden no? We die every second. Morimos, muero, con cada tecleo de cada letra de este escrito sobre la muerte de lo que te da vida. La vida es eso mismo, morir.

(On doit mourir pour entendre la libertè.

Elle est libre et je suis emprisonner.)

Las dos cervezas terminaron a las tres de la mañana.

 

Para escuchar … de sus canciones favoritas.

 

 

 

 

UNA MUJER BOCABAJO

Femicidio boca abajo, ink, spray and collage, 60cm x 150cm, 2013 OBRA 8

Femicidio boca abajo, ink, spray and collage, 60cm x 150cm, 2013
OBRA 8. artecontemporaneoecuador.com/pamela-pazmino/

Despierto incomoda sin saber por qué. Sigo dando vueltas en la cama para lograr dormirme de nuevo y no puedo. Pienso que hace unos días había leído en una revista en internet que si te despiertas en medio de la noche y no puedes dormir, lo mejor es levantarse, salir del cuarto e irse a otra parte de la casa a leer un libro, por ejemplo. Es cuestión de desasociar el cuerpo y acostumbrarle a que la cama es solo para dormir y no para ver televisión, que eso es siempre lo que hago. “Técnicas para evitar las noches de insomnio”, leía el artículo.

Me levanto como quiera. Miro el reloj y son las tres y diez de la madrugada. No es la primera vez que me levanto cerca de esta hora. Es la hora en la que se abren los portales del infierno y los espíritus malignos rondan el camino de los vivos. Me siento en el balcón a leer. Me llevo un libro que he estado leyendo hace una semana sobre como con el control de la memoria y del pasado podría un dictador político alterar el presente y el futuro a su conveniencia. Enciendo un cigarrillo. Afuera llueve y hace frio. Si pudiera controlar la memoria y el pasado, tal vez no sería quien soy hoy ni tuviera la carne trigueña que tengo ni el pelo rizado oscuro que tengo ni los pies pequeños que tengo. Abro el libro en la página trescientos once. Ahora el libro va sobre la policía del pensamiento, control, desviación mental de la población. El viento comienza a soplar fuerte y los arbustos del jardín se sacuden eléctricos. Pierdo la página que estaba leyendo con una ráfaga de viento que golpea el libro. El viento es tan fuerte que me arrebata el cigarrillo de los dedos. Empiezo a buscar otro en la cajetilla y en eso escucho un grito desgarrador. Es un grito de mujer que viene de la cocina. Me levanto de la silla, pero cuando voy a entrar la puerta se cierra en mi cara de un golpe. El grito se repite de nuevo y esta vez mas fuerte, como si la mataran a cuchillazos. Mi corazón comienza a palpitar a millón. ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago?

 Salgo a correr debajo del aguacero que golpea mi cuerpo hasta llegar a la casa vecina. El viento se pone aún más bravo y comienza una tormenta eléctrica; luz blanca y azul retumbando el cielo. Toco la puerta desesperada, pero nadie abre. Torno la cerradura y me doy cuenta de que la puerta está abierta. La abro con cuidado y me muevo con sigilo ¡hasta que escucho el grito otra vez! ahora en la cocina. De seguro si alguien pusiera un espejo frente a mí yo parecería un fantasma del susto. Esto parece una pesadilla. Tiemblo y me sudan las manos. Camino aún más lento. La casa esta oscura por completo, pero una pequeña luz de vela emana de la cocina. Al llegar, la luz de la vela ilumina la sombra del cuerpo sobre el suelo. Una mujer bocabajo.

En el piso hay una mujer convulsando. Volteo el cuerpo boca arriba; veo que tiene los ojos en blanco y espuma le sale por la boca. Detrás de mí escucho el golpe seco de vidrios rotos.

Despierto incomoda. No recuerdo nada de lo que soñé pero tengo un dolor de cabeza que no me deja ni sentir la luz de la lámpara de noche. Son las tres y diez de la madrugada. Tengo la leve sensación de algo ya vivido, déjà vécu. Decido salir al balcón a fumarme un cigarrillo y a leer un poco más de la novela distópica que me acompaña desde hace una semana. El grito de una mujer en la cocina me interrumpe.

” Y en un rincón de aquel infierno vive la llama que aun resiste, que no pudieron apagar…”

El ex en reply (II parte de Maldita heteronormatividad)

El ex en reply llegó más queer que nunca. Parece que el año en Portland siendo un punko skinhead le abrió el espíritu a conocer otras aguas, who knows. Hace un año apareció antes de irse del país y esta vez cuando volvió me confesó:

“.. no fuiste el último polvo que tuve antes de irme”.

 Siempre he apreciado su honestidad … como te la hacen creer, ¿no? y el en full disclousure de:

 “Esta es una jeva que tengo aquí en PR”,

 cuando le suena el teléfono en medio de la conversación, confirmando lo que ya se sabe…

 “si no me cogió el teléfono ayer …”, me dice, y desliza la pantalla para la izquierda y engancha la llamada.

 No te preocupes papito, que yo estoy aquí para cuando ninguna de la lista de tus contactos te coja el teléfono porque es que hay masoquistas que adoramos el punk love en reply.

Siempre vuelve. Si se pelea con la jeva, vuelve, si esta borracho y espitiao’ y no consiguió felpa esa noche, vuelve (pero yo no le contesto), si llama a la jeva de turno y no le contesta … vuelve. Lo recibo con las puertas abiertas y dejo que se ahogue en el mar profundo de mis piernas, que se deshaga de lo que le duele, que me muerda el alma y la abrase. Me desborda.

 “I indulge myself with you”, le digo.

Eres el bacon triple de mcdonald

que no debo comer

pero que cuando estoy triste

me lo jalto‘.

 Eres el volcán de church

que me como

cuando estoy ovulando

y necesito chocolate

de vida o muerte.

 Eres el chichaito con medalla

que tanto odio y amo a la vez,

en ese orden.

Mofongo de pollo guisao’

a las siete de la mañana.

Mogolla de galletas export sodas

y mantequilla.

Tripleta en pan de mallorca

para bajar la borrachera.

 Eres la cajetilla de

 winstons o malboros que

me fumo cuando estoy pica’.

 Eso eres.

El exceso,

el desenfreno,

 la lujuria de tenerte adentro

 y voltear los ojos

 y no saber dónde estoy,

 nunca más.

¿Los tantristas lo sentirán así?

 Me pregunto cuando

 llegaremos al Nirvana.

O tal vez así se siente

cuando haces heroína

y te caes al piso.

Me contó que su ex jeva (no por la que me dejó hace dos años …) soñó que habían tenido una bebe juntos y que ahora ella no lo deja de llamar … que sigue intentando quitarse de la coca pero que estar en PR es la perdición … que lo botaron del trabajo pero que ahora va a trabajar en la industria del cannabis. Que tiene treinta años.

“Yo cumplo veintiocho ya mismo”, digo.  

  “¿y cómo vas a tener un bebé si no puedes ni contigo mismo?”, le cuestiono.

Tal vez el ex en reply piensa que la salvación se encuentra en la utopía de la familia. Lo único que aplaudí fue a una ex jeva transexual que le rompió el corazón.

Me despide con un beso de “quisiera quedarme”.

 Le digo adios como si se fuera para la guerra fría y estuviéramos en una película romántica de 1950.

Acepto que nunca estaremos juntos porque merezco algo mejor.

 Prefiero que sea así, en reply una sola vez al año.

Ahora voy a comprarme el bacon triple que prometí no comerme después de escribir esto.

PARA ESCUCHAR …
“Descubrir al girar
que no hay sangre ni amor
y aunque puedas flotar
humo no es calor …”

PARA SUNREIR: POEMAS BAILABLES E IRREVERENTES

Image result for wicca cat
By Wiccarium through redbubble.com

I. La forma del fuego es el cigarrillo que prendo antes de ir a trabajar porque la ansiedad me mata.

La forma del fuego se

 esconde en la comisura

de la boca que callo,

en la lengua que muerdo,

                que sangra

                que arde.

Palabras de agua en llamas

salen de mi boca,

vapor de verbos que se esfuma.

La forma del fuego es imaginaria:

torre que se desploma,

agua que no hay

cuando hace sed.

La forma del fuego es

 la posibilidad de volver a ver

la mirada que ilumina caminos.

La forma del fuego

Es musgo en la lengua

 un

Cigarrillo en la boca.

PARA ESCUCHAR …

II. Corazón púrpura:

La historia de un amor de dos semanas y un rio escondido que tal vez nunca vuelva a ver.

Hombrecillo

de corazón purpura,

te quise tan y tan breve.

Hombrecillo

 de manos minúsculas

y pecho aterciopelado,

eché flores por la boca

por ti.

Cabra de monte,

Te desbocaste en mis caderas

Y dijiste que me querías:

Yo te creí un poco.

Yo te quise un poco.

PARA ESCUCHAR …

III. Un poema autometaficticio para los lectores imaginarios que me leen en el sector 2. Saludos.

Hace mucho que no escribo un poema

¿será que no hay más que decir?

¿Será que se me acabaron las rimas?

¿Será que me comieron la lengua?

Hace mucho que no tomo un lápiz

y escribo un poema.

El ultimo que escribí

fue sobre un hombrecillo

de corazón purpura,

y fue un poema tan breve

Como mi amor por él.

 Se esconde

y quema las pestañas

el poema imposible

de escribir.

Hace mucho que no escribo un poema

Pero siempre están ahí,

Los ojos oscuros que acechan.

PARA ESCUCHAR…

¡Maldita heteronormatividad! y de porqué lo bloqueaste en IG

instagram, screenshot
by Mix in Apps thenextweb.com

I

Rompe el ciclo. Rompe el ciclo. Aléjate. Deja de seguirlo. ¿para qué? No contribuye en nada. Un polvo idílico, utópico. Las cosas demasiado buenas nunca duran lo suficiente, son fugaces, tú lo sabes. Pero te duele. ¿orgullo? ¿celos? ¿en donde caben? Solo fueron dos meses, un honeymoonfase y después te dejó porque seguía queriendo a su ex, así de fácil. Y después te lo tiraste antes de que se fuera del país porque …

 ¿Te dio penita? después del huracán …

 O es porque simplemente estas locas y repites patrones sin darte cuenta y te metes con mediocres manipuladores emocionales…

Para colmo le encanta la cocaína y beber …

Igualito al último esposo de tu madre antes de que ella muriera, o se hiciera morir a ella misma, nadie quiere saber. Tienes que dejarlo ir.

II

Creo que esa de la foto en el storie de él es la novia, la última novia con la que estuvo, por la que se fue del país … para colmo trabaja donde trabajas y hasta creo que la has visto en Tinder y le has dado like… no sé porque le sigues dando casco a la cosa. ¿Esto fue cuando? ¿en el 2017? Joder. Te frustra haberlo pasado tan rico y que después de él, no hayas encontrado a nadie con la dedicación y paciencia con la que él te complacía en todo …

Las historias nunca son duales, no existe el ying/yang, ni nada es blanco y negro, la zona gris de esta historia es que no has conocido a nadie que te coma y te complazca como él.

El descubrió el punto.

 Te hizo consciente de las muchas veces que podías venirte si querías.

Abrió la fuente.

Nadie la ha vuelto a abrir, no como él.

Te comió tan bien que se alimentó de tu energía por dos meses y luego, ¡Zas!:

 “Ya no puedo seguir contigo porque sigo queriendo a mi ex”, algo que sabíamos desde el principio …

 Desde el inicio le propusiste ser fuck partners para tú tener la libertad de seguir compartiendo con otras personas y que él tuviera el espacio de resolver con su ex, pero no, él quería que tu estuvieras con él de forma“exclusiva” mientras él seguía hablando con su ex y seguía con el Tinder on fire. Te tuvo a tientas dos meses en el vacío del placer y cuando reclamaste el derecho de tener ese placer con otros/as, te dejaron caer en picada libre. Su ex se las pegaba, el se las pegaba a su ex…¿por qué seguir en ciclos tóxicos de pegaeras y cuernos si podemos vivir felices los tres, los cuatro …?

Lo bloqueaste en IG porque te duele el silencio, porque sabes que nunca te quiso y porque te duele haber sido tan tonta de creer que te iba a querer tanto, al punto de retar su masculinidad posesiva.

Maldita heteronormatividad tóxica.

 Malditos los social medias, ventanas a la nostalgia mísera.

Para escuchar … 

Hija del capitalismo aplastante

Image result for santa claus in the beach

Como parte del curso de redacción: crónica en Plaza Las Américas

I.
Este año Plaza Las Américas celebra cincuenta años de apertura. Desde 1967, cuando los hermanos Fonalledas decidieron construir el primer centro comercial en el país, Plaza las Américas ha sido el “centro de todos”, para la comunidad y la familia.

       Caminar por los pasillos infinitamente laberínticos es un reto, siempre me pierdo. He caminado todo el centro comercial en busca de algo tan y tan específico que nunca encuentro nada porque me rindo de caminar. Mi sentido de dirección en el mall es pésimo. Y qué decir del estacionamiento: 4 de las 5 veces que voy al mall al año, nunca encuentro mi auto en el mar ridículo de carros estacionados unos al lado de otros, ocupando espacio nulo de gratis.

     A veces pienso que, si tal vez se pudieran construir avenidas al aire libre con comercios a ambos lados en todas las tierras ocupadas por los   multipisos, y si tal vez se tuviera una planificación de movilidad ideada para la accesibilidad del transporte público, no tuviera que venir al mall en auto ni perdería tiempo buscando una kia soul gris en el medio de la nada. Hay que volver a apropiarse de las calles. El centro comercial promueve un estilo de compra en masas que solo le beneficia al centro comercial.

       ¿Qué hace que este centro comercial sea el más importante en el caribe, siendo parte del monopolio Plaza del Caribe en Ponce, Tres Monjitas, Starbucks, Cream & Softy, y otras compañías de retail y de realty?

     Cae nieve artificial en la plaza central y Santa Claus se toma fotos con los hijos queridos del 84% de los puertorriqueños del área metropolitana que lo visitan. Aunque la isla sea 100×35, relativamente pequeña, al crecer en Aibonito, pueblo en el centro sureste de la isla, nunca fui a Plaza Las Américas de niña ni de adolescente. Aunque de seguro fue parte de las salidas con amigos y las fotos en MySpace de mucha gente de mi generación, para mí el mall más lejos que podía visitar siempre fue el de Las Catalinas en el pueblo de Caguas y si era que el carro no se nos apagaba en la autopista.

       La economía del país se sostiene en lo que representa Plaza Las Américas:  comunidad, arte, familia. Brinda la ilusión de orden, de que todo está bien, aun después del huracán María y de la depresión económica que sufre la isla, al menos los jóvenes que aún restan en la isla (que viven o semudan a San Juan) pueden trabajar al mínimo y con condiciones inestables de empleo. Al menos puedes ir y sentarte en la fuente frente a Macys, que gracias al financiamiento más grande que ha hecho el primer banco del gobierno en la historia, de doscientosciecuentamil, fue traído a ustedes, a los consumidores más agresivos de las islas mayores y menores del mar caribe.

II.

         Ya no está Borders, pero ahora está la Librería Norberto. Encuentro un libro de Rilke, Versos de un joven poeta. Discuten allí la primera publicación de una periodista muy importante en el país sobre un caso de violencia de género y abuso de poder. Es sobre un escándalo del alcalde del pueblo más rico en la isla, que forma parte del partido político azul, partido que los Fonalledas apoyan con donaciones y compras de terreno por la mitad del precio justo sin irse a subasta y con contrato directo…

            Antes de llegar allí había entrado a una tienda de espejuelos, pero, aunque tengo que llevarlos puestos todo el tiempo, me aburrí rápidamente porque me parecieron todas las monturas iguales y ridículamente caras para algo que debería ser económicamente accesible al ser una necesidad médica con la cual no puedes ni guiar, ni trabajar, ni vivir…

           Por eso la gente prefiere ahora comprar los espejuelos online, como muchas otras cosas, ¿qué hará el centro comercial para sobrevivir? ¿Morirá el centro comercial? De seguro los viejitos continuarán yendo a la “Terraza” a sentarse allí a jugar dominó y a ver a la gente pasar. De seguro continuarán los viejitos yendo a plaza a hacer ejercicios en tenis ortopédicos y bastó. ¿Pero cuando la última generación de viejitos del mall desaparezca?

          Las tiendas se cansarán de lanzar especiales, la nieve artificial caerá para ningún niño en la plaza central, Santa Claus solo se tomará fotos con los mismos duendes que trabajan con él.

          Ya es hora de moverse a otra economía que no sea la de entregarle todo nuestro dinero y nuestros impuestos a un solo centro económico y a una sola familia que domina el monopolio. Ya es hora de devolverle las calles a los pedestres y que se promueva un tipo de espacio comercial al aire libre, como el Paseo De Diego, tan muerto en Rio Piedras, o las plazas de mercado.

        Al final, después de caminar durante una hora y media en el centro comercial, me compré un té frio de hibiscos y mangó en Starbucks y estuve al menos quinceminutos buscando mi guagua en el multipisos. Me había equivocado de piso y la guagua estaba en el piso de abajo. Cuando la encontré al fin, un guardia en motora de guardia palito en centro comercial me dio tremendo susto cuando se paró frente a mí y me dijo:

– “ah, le había dicho por walkie talkie al compañero que estaba sonando la alarma de una guagua, que bueno que la encontraste”.

–  respondí confundida …

“sí sí, es que me equivoqué de piso, gracias”.

    sonreí, me monté en la guagua y puse el aire acondicionado al máximo.

¡Qué calor!

Soy hija del capitalismo aplastante.

PARA ESCUCHAR … “dame un momento pa’ probar de que estoy echo oh oh eh eh …” 

¿Será el silencio?

https://i.pinimg.com/originals/c4/8f/2a/c48f2a643baccee9d6b367c8cdc3688b.jpg
by Gülsüm Timurtaş through pinterest.com

“será la rosa …” -AMD

¿Será el silencio?

Me trago el espacio en blanco

de flores, pétalos y espinas,

arranco de raíz mis pies

de isla diminuta,

camino en puntillas

intentando

 no despertarme a mi misma,

invento símbolos de agua

para ser fluyente en cosas

que no debo decir.

¿Será el silencio?

hay palabras de amor que digo

y no escuchas

Cuando te miro en silencio.

Para escuchar:
Silence – Beethoven